" La primera batalla del fuerte 大沽 Dà gū

La primera batalla del fuerte 大沽 Dà gū

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Luego de capturar la ciudad de 广州 Guǎng zhōu, el principal puerto del sur de China, las fuerzas británicas y francesas navegaron rumbo norte hasta 天津 Tiānjīn, la ciudad costera que protegía a la capital imperial de 北京 Běijīng. Los altos mandos expedicionarios esperaban que una demostración de fuerza en las puertas de la capital infundiera miedo en el emperador y sus asesores. De esta forma conseguirían la firma de nuevos tratados desiguales, que beneficiarían a Gran Bretaña, Francia, el Imperio Ruso y Estados Unidos.

Una fortaleza inexpugnable

El fuerte 大沽 Dà gū era una serie de imponentes fortalezas que protegía la entrada del 海河 Hǎihé, Río Marino. Este río conecta el mar con 北京 Běijīng. Si una armada naval remontara el 海河 Hǎihé, podría asediar la capital y poner en riesgo toda la estructura de gobierno china. Por esta razón, entre los años 1522 y 1527, la dinastía 明 Míng (1368-1644) ordenó la construcción de una serie de estructuras defensivas que impidieran estos ataques navales a la capital. Durante la dinastía 清 Qīng (1644-1911), se refaccionaron las defensas y se construyeron grandes fortalezas. 

Reformas del fuerte 大沽 Dà gū durante la dinastía 清 Qīng.
Pintura del 大沽口炮台遗址博物馆 Dà gū kǒu pào tái yí zhǐ bó wù guǎn, Museo de las Ruinas del fuerte Dà gū.

El primer ataque 

El 20 de mayo de 1858, buques británicos y franceses se colocaron frente al fuerte 大沽 Dà gū. Lord Elgin (1811-1863), líder de la expedición, esperaba que las tropas chinas se rindieran al ver los barcos de guerra preparados para el ataque. En lugar de un enviado de paz, el ejército imperial 清 Qīng envió una lluvia de fuego sobre los barcos enemigos. Aunque las balas de los cañones no dañaron ningún barco, los defensores esperaban que la demostración de fuerza fuera suficiente como para que los extranjeros se retiraran.

Los barcos británicos y franceses realizaron un ataque sobre el fuerte. Como la marea era baja y las fortificaciones se encontraban a gran altura, el bombardeo no causó daños significativos a los muros. Los mandos británicos y franceses decidieron esperar una marea alta para acercar más los buques a las fortificaciones. El problema era que una estructura defensiva de bambú impedía la circulación de los barcos. Primero intentaron romper el bloqueo a base de disparos de cañón, pero por el diseño de construcción no era posible abrir una brecha lo suficientemente grande como para que los barcos pudieran atravesarla. Finalmente decidieron sacrificar al buque Coromandel, estrellándolo contra la estructura de bambú para abrir una brecha. Rápidamente varios buques de guerra cruzaron la brecha y comenzaron a bombardear las fortificaciones.

Conocerse a sí mismo

A corta distancia, los cañones británicos y franceses consiguieron alcanzar los muros de las fortificaciones. Pero los muros resistían y permitían a los soldados chinos responder con un intenso fuego desde las dos costas del 海河 Hǎihé. Los europeos creían que su superioridad tecnológica les permitiría tomar el fuerte fácilmente, pero habían olvidado que sus armas eran en realidad un invento chino. Los cañones eran un invento de la dinastía 宋 Sòng (960 – 1279) y la mayor parte de las fortificaciones chinas estaban preparadas para resistir un intenso cañoneo. A diferencia de las antiguas fortificaciones medievales de Europa, los muros chinos podían soportar los impactos de los cañones. 

Los muros del fuerte aún se mantienen en pie y pueden visitarse.

La distancia entre los barcos europeos y los muros chinos era tan corta que la mayoría de grandes piezas de artillería chinas tenía problemas para apuntar tan bajo. Para responder al fuego europeo, los defensores chinos utilizaban cañones de mano, unos pequeños cañones que se montaban sobre los muros y que permitían atacar con gran puntería. Aunque debido a su bajo calibre no eran capaces de hundir una nave, podían destruir todo lo que se encontrara en su superficie. En pocos minutos, las cubiertas de los barcos quedaron desiertas y los cañones de mano provocaron la muerte de 5 británicos y 6 franceses, además de 61 heridos. 

Vistas actuales desde lo alto del fuerte.

Complejas maniobras navales

Mientras se producía el intenso intercambio artillero, un accidente provocó que explotara un depósito de pólvora del fuerte, causando la muerte de alrededor de 100 defensores. Ante el pánico que la explosión provocó en las tropas, los generales 清 Qīng emitieron la orden para que 50 brulotes salieran por la boca del río y atacaran a los barcos que penetraran las defensas de bambú. La marea alta impidió que los barcos chinos y europeos pudieran maniobrar correctamente para enfrentarse, por lo que el intercambio nunca se produjo. 

El comandante del fuerte creyó que sus tropas habían fallado en la correcta defensa de la boca del río, por lo que decidió suicidarse en la puerta del Templo del Dios del Mar. El administrador de la ciudad asociada al fuerte también sintió que había fallado al emperador, razón por la cual envió su carta de renuncia.

El tratado de 天津 Tiānjīn

Luego del primer asalto, los barcos europeos se retiraron. En los subsiguientes días hubo pequeños enfrentamientos, que fueron más una demostración de fuerza por parte de cada bando que una batalla real. En los primeros días de junio, unos emisarios chinos se presentaron para iniciar las negociaciones de paz. Británicos y franceses aceptaron el inicio de negociaciones siempre y cuando los representantes ruso y estadounidense pudieran participar.

Negociaciones de 天津 Tiānjīn, por Laurence Oliphant (1860).

En un templo a las afueras de 天津 Tiānjīn, comenzó un largo mes de negociaciones. Luego se emitió un primer borrador de las exigencias europeas que debían ser aprobadas por el emperador. El documento era realmente extenso y complejo, razón por la cual destacaremos solo los puntos más importantes:

1- El Imperio Ruso obtendría todas las ventajas que se concedieran a cualquier otra nación.

2- Además del puerto de 广州 Guǎng zhōu y los puertos acordados en el tratado desigual de 南京 Nánjīng (1842), otros 9 puertos deberían abrirse al comercio con los extranjeros.

3- Las religiones ortodoxa rusa, protestantismo y cristianismo apostólico romano no podrían ser prohibidas o limitarse su práctica ni a extranjeros ni a chinos. Cualquier ley que afectara las prácticas religiosas no tendría juridiscción sobre estas tres religiones.

4- Estadounidenses, rusos, británicos y franceses que desearan viajar por China por trabajo o por placer obtendrían un certificado que les permitiría viajar por todo el país sin restricciones.

5- Los barcos extranjeros podrían navegar el 长江 Chángjiāng (Yangtze), aunque no tendrían permitido realizar ningún intercambio con el 太平天国 Tàipíng tiān guó, Reino Celestial Tàipíng.

6- Las cuatro naciones podrían establecer delegaciones en 北京 Běijīng.

7- Los documentos oficiales y los administradores imperiales no podrían utilizar el carácter despectivo 夷 yí para referirse a ciudadanos de ninguna de las cuatro naciones. Este carácter suele ser traducido como "bárbaro" y era utilizado para referirse de forma despectiva a los extranjeros.

8- El Imperio 清 Qīng no puede controlar ni favorecer ningún monopolio chino.

9- El Imperio 清 Qīng deberá pagar 2 millones de dólares de plata a Gran Bretaña, otros 2 a Francia y 2 más para los comerciantes británicos.

Aceptar la paz o continuar la guerra

Al igual que todos los tratados desiguales previos, las exigencias extranjeras eran desorbitadas. Pero no aceptarlas podía causar mayores pérdidas o, incluso, verse forzados luego a aceptar exigencias aún más exageradas. A pesar de esto, los emisarios chinos ya sabían cuál sería la respuesta del emperador: una rotunda negación. Esta negación enfureció a las cuatro naciones, las cuales se ensañaron luego con los edificios imperiales y las reliquias culturales, como por ejemplo el 圆明园 Yuán míng yuán, Antiguo Palacio de Verano.

Ruinas del 圆明园 Yuán míng yuán luego del ataque británico y francés.
Fotografía tomada durante la visita de China desde el Sur en 2016.

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